ALGUNAS
OBSERVACIONES SOBRE ENCUENTRO PODER CULTURAL COMUNITARIO REALIZADO EN EL
MUNICIPIO CARONÍ, EL DÍA 30 DE OCTUBRE DE 2008
1.
El Lugar.
2.
La Convocatoria.
3.
La logística.
4.
Los materiales Pedagógicos.
5.
El Desarrollo de las Mesas.
6.
Participación.
7.
Lo Político.
1.
El Lugar:
En reuniones previas al evento se barajaron algunas posibilidades de
espacios físicos donde realizar este encuentro. Entre éstas se encontraba el
INCES, El Centro de Formación Permanente “Luis Beltrán Prieto Figueroa”, el
gimnasio de la Iglesia San Buenaventura de San Félix. Una vez que se tomó dicha
determinación toda la información que se entregó daba cuenta de la utilización
de este recinto. El día antes del encuentro, el encargado de dicha institución
nos comunicó que por razones de fuerza mayor no podíamos utilizar dichos
espacios, aún cuando esto había sido conversado con suficiente antelación.
Para salir del paso y considerando que todo estaba preparado se propuso
la realización del Encuentro en los espacios de la Sala de Arte SIDOR, ubicada
en Alta Vista. Se avisó a los convocados, del cambio de lugar.
El día 30, se inició el encuentro con la presencia de alrededor de 90
personas. El espacio facilitado, en un primer momento, no era suficiente por lo
que los encargados de dicha sala nos ubicaron en espacios de la Coral Sidor y
oficinas administrativas. Pudiéndose
desarrollar el trabajo sin inconvenientes. Hubo confusión respecto a la
prestación del recinto dado que no había quedado claro que solamente podíamos
ocupar una de las salas.
Ha de destacarse que el primer día que se había fijado para la
realización del evento el Presidente Chávez visitó el estado Bolívar y,
específicamente, Ciudad Bolívar situación que nos hizo reconsiderar la fecha de
inicio del Encuentro.
2.
La Convocatoria.
Siguiendo las primeras instrucciones recibidas se procedió a “divulgar”
la información de un modo abierto y sin exclusión a toda la comunidad. Incluso,
la información fue divulgada, por parte de los operadores, en algunos de los
medios de comunicación de alcance municipal. Posteriormente se cambió la
decisión y se planteaba la invitación de un modo cerrado pero dirigido, es
decir, se convocaba a través de una invitación o de una llamada telefónica
hecha por los operadores de cada municipio, en este caso del municipio Caroní.
Creo, que los cambios señalados, tanto el cambio de lugar como de la
convocatoria pudieron haber afectado o incidido en la baja del número de
participantes, recordando que el año anterior los participantes fueron
alrededor de doscientos. Además hemos de considerar que este año se hablaba de
un evento para dos días, lo que obviamente, hubiese posibilitado análisis y
propuestas de mayor profundidad.
No asistió ninguna persona relacionada formalmente ni con la Alcaldía
del Municipio Caroní ni con la Gobernación del Estado. Ignoro si estas
instituciones fueron convocadas formalmente. Tampoco asistió, como se esperaba,
el candidato a la alcaldía de Caroní por el PSUV.
3.
La Logística:
Originalmente se había pensado en la presencia de alrededor de doscientas
personas. Todo lo que estaba relacionado con este aspecto: agua, café,
almuerzos, fue realizado satisfactoriamente, lo que facilitó el desarrollo del
encuentro. Los aspectos de convocatoria y logística fueron asumidos por los
operadores bajo la supervisión de la dirección operativa. Ha de destacarse que
el flujo de recursos económicos fue bueno e incidió favorablemente en el
desarrollo del Encuentro.
4.
Los Materiales Pedagógicos:
Tal como planteábamos en los puntos anteriores el cambio de lugar del evento
influyó en la hora de llegada de los participantes produciéndose una espera de
alrededor de una hora. Este tiempo fue aprovechado para que se creara un buen
espacio de encuentro y comunicación entre los asistentes.
Se presentó, antes el inicio del evento, el video titulado: “Waraos” producido por el Centro de la Diversidad, de
la serie Venezolanos. Éste hace referencia a algunos aspectos de la vida
cotidiana de Waraos en el delta del Orinoco, estado Delta Amacuro. Para quienes
no conocían este material les indujo a una gran cantidad de comentarios
respecto al tema, aún cuando, en las discusiones grupales los aspectos
generales que allí se manifestaron no fueron señalados.
Una vez iniciado el encuentro se presentó el video titulado: ““Formación
Ciudadana en el Marco de la
Refundación de la República ” de la maestra Yoama Paredes, como
motivación o incitación a la discusión sobre la “cultura socialista” y el Poder
Popular Comunitario. Ambos materiales fueron solicitados por un gran número de
participantes, adquiriéndose el compromiso de reproducirlos para su posterior
divulgación y uso en diversas instancias, destacándose la solicitud de un
Batallón Socialista del PSUV del municipio Caroní.
Lo que se denominó como documento rector fue un material solicitado por
los presentes, dado que no habíamos considerado la entrega de éste a cada uno
de ellos. Se quedó en el compromiso de enviar por correo electrónico este
material y las transcripciones del encuentro.
Se insistió en que las preguntas de los textos entregados sólo tenían
un rol de motivación de la discusión y que no era un interrogatorio o exámen
acerca de éstos. De todos modos, la mayoría de los grupos se dedicó a
contestarlas una por una.
5.
El Desarrollo del trabajo en Mesas:
De acuerdo a la asistencia se crearon cinco mesas con alrededor de
quince personas cada una. Se dio la instrucción del trabajo en el momento
inicial y, posteriormente, a solicitud de algunos participantes se hizo
observaciones respecto a la metodología. Aún cuando se insistió en que la
relatoría y la dirección de debate debería ser ejercida como un elemento de
“facilitación” en algunas mesas se dio el “síndrome de la representatividad” y
monopolio de la palabra, llegando un director de debate a “torcer” la dinámica
de su mesa, hacer que los participantes asumieran sus ideas como grupales, una
vez hecho este “trabajo” abandonó el encuentro. Sin que el grupo manifestara
esta situación como “poco dialógica”.
El concepto de “gabinete” parece ser una de las situaciones menos
comprendida por los participantes, destacando que en las mesas había personas
que tienen convenios con el ministerio, otros eran facilitadores de la Misión
Cultura, activadores de la Misión Cultura y, en un caso, una persona que
trabaja circunstancialmente para uno de los componentes del gabinete.
En dos oportunidades y a distintas personas, la mesa 5, pidió aclarar
el término “gabinete”, aún cuando se explicó brevemente la situación el grupo
siguió con su planteamiento de desconocer de qué se estaba hablando, a pesar de
haberse realizado, por parte nuestra y a solicitud de las mesas, una
explicación de la composición del gabinete y de sus funciones.
Quienes pertenecemos al Ministerio y que estábamos presentes en el
Encuentro no participamos en debate alguno. Se siguió estrictamente la orden
dada respecto a no participar para no “influir” en las decisiones y propuestas
de cada una de las mesas.
Las concepciones de cultura como sinónimo de “educación o conocimiento”
y de “lo artístico” y del Ministerio de
la Cultura como un “ente” financista de organizaciones y espectáculos fueron
determinantes, creo, en la fase de las conclusiones y propuestas.
6.
La Participación.
En términos del universo que participó puede resumirse en las
categorías que se detallan a
continuación. Se hace la salvedad que, en algunos casos, algunas
personas debieron ser “clasificadas” en dos categorías. Por ejemplo, eran
activadores de Misión Cultura y, al mismo tiempo Patrimonio o Docente o
perteneciente a alguna Agrupación.
1. Activadores de la Misión Cultura: 32
2. Consejos Comunales:
15
3. Unidades Educativas:
8
4. MPPC: 7
5. Agrupaciones Artísticas:
6
6. Batallón Socialista: 5
7. Facilitadores Misión Cultura:
4
8. Artesana(o)s: 4
9. Docentes: 4
10. Patrimonios Municipales: 3
11. Administrativos M. Cultura: 2
12. Asociaciones Civiles:
2
13. Artistas Plásticos:
2
14. Músicos 2
15. Gobernación, Facilitadora Cultural,
CVG-FUNDEP, Tutora M.C. Medios,
Ceramista:
1
El interés de
presentar éstos datos sólo tiene un valor misceláneo dado que no se creó un
instrumento para ello, ni es prioridad establecer este tipo de relaciones. Sólo
ha de manejarse en un nivel básico de información o de acercamiento a este
dato.
En el punto
número dos hacía mención al hecho de la convocatoria como un acto en que no
intervinieron muchas personas lo que podría haber “determinado” las personas
que llegaron sumándole el hecho que por indicaciones del ministerio se restringió
la convocatoria desde un nivel general o abierto a uno más cerrado. Los
patrimonios culturales que asistieron estaban relacionados con las actividades
artísticas que realizan, no hubo participación de patrimonios o portadores
patrimoniales vinculados a otras esferas del conocimiento comunitario. Esta
impresión o comentario podrá validarse o perder su valor una vez revisada y
conocida la lista definitiva de invitados o convocados al Encuentro.
1. Lo Político.
Se observa de
manera significativa o de manera general, los participantes relacionan al Ministerio de la Cultura con la posibilidad de
financiamiento de sus proyectos o propuestas. Reflejo de las anteriores
políticas de facilitación de recursos a diversas organizaciones y “creadores
culturales” situación que todavía se mantiene y que ha de ser revisada con
anterioridad a la entrega de éstos. No existe o no hemos logrado desarrollar
una línea de trabajo en que las organizaciones se articulen en sus trabajos
comunitarios más allá de “lo necesario” en términos de sus aportes (devolución)
a través de sus convenios. Lograr que
nuestras agrupaciones e individualidades (creadores) se asuman como
parte integral de un colectivo es la tarea que falta. Probablemente podamos
acercarnos a este objetivo cuando podamos diseñar planificaciones en que esto
se haga manifiesto y no caigan en la obviedad de la respuesta. No solamente
será necesario que las organizaciones presenten “su proyecto” sino que,
nosotros, como ministerio demos luces claras respecto a nuestros objetivos y de
cómo creemos que los trabajos de las organizaciones, agrupaciones, fundaciones
o creadores individuales aportan a la construcción de una nueva sociedad
socialista. Se debería asumir como parte del trabajo del ministerio, gabinetes
por lo tanto, favorecer proyectos que tengan énfasis en el registro y difusión
de las tradiciones, gastronomía, salud, costumbres, historias locales, fiestas,
manifestaciones colectivas que vayan dando cuerpo a las particularidades de las
comunidades locales como una manera de poner a la vista (visibilizar) y
reforzar elementos de las culturas locales que refuercen el proyecto
socialista. Recién este año (2008) se ha abierto este
campo a través de dos proyectos en que ha intervenido el Instituto del
Patrimonio Cultural y la publicación de los Inventarios de los Patrimonios de
Venezuela. Sin lugar a dudas, el evento de Portadores Patrimoniales de
Venezuela ha sido uno de los logros más importantes en relación al reconocimiento
de lo que somos.
Hago esta
referencia dado que es necesario explicitar las distintas concepciones que
existen tanto de “la institución” (Ministerio) como de lo que hemos llamado “La
Cultura”, se mantiene, entonces, el concepto de cultura como sinónimo de
conocimiento o de actividades artísticas. Hago esta larga mención al asunto
porque considero que esta conceptualización es “una piedra en el zapato” al
momento de considerar la cultura como uno de los aspectos más relevantes a
considerar en este proyecto de construcción de una sociedad socialista.
En el encuentro
de Caroní hubo considerable presencia de personas vinculadas a Consejos
Comunales y a un Batallón Socialista. Ya en el segundo congreso realizado por
el ministerio pudimos observar una fuerte presencia de personas vinculas a
éstos consejos comunales y otras organizaciones comunitarias quienes asumen la
cultura como trascendental en la determinación o estructuración de la identidad
de los pueblos. Este año, se vuelve a tocar el tema y se hace algunas
precisiones que denotan la inclusión de “la cultura” en el mundo de lo
político, cuestión que para muchos todavía se les presenta como dos hechos
humanos que parecen no tener vinculación directa.
Los conceptos de
Consejo Comunal, de Comité de Cultura, de participación y contraloría social,
solidaridad, identidad, historia han ido ganando terreno en el discurso
cotidiano de las personas y en el ejercicio de lo político también en la
cotidianidad. A partir de esto es que, con confusión o no, se relaciona el
quehacer cultural con una marcada participación de los consejos comunales en
las tomas de decisión relacionados con proyectos, solicitud de talleres de
sensibilización “culturales”, levantamiento de inventarios o registros desde
las propias comunidades.
Nuestra tarea
como “facilitadores” de procesos de construcción de conocimiento socialmente
válido y construido nos involucra inexorablemente en este camino. Pero no esto
no debe significar “ingenuidad” de nuestra parte, debemos asumir
conscientemente un concepto de la cultura como arma de liberación individual y
social, como cuestionadora de la realidad dentro de los individuos y más allá
de éstos. Significativo en esta línea de pensamiento es que algunos de los
eternos “representantes” de la cultura se retiraron antes del trabajo de las
mesas porque allí no había nada que “rescatar” o pedir. Los que perdieron, si
así se puede decir, fueron los representantes de las comunidades dado que no
pudieron compartir las experiencias de estos compañeros, acumulada tras años de
“trabajo y creación cultural”. Gran trabajo se nos presenta en el futuro para
lograr que estos compañeros “creadores culturales” como se hacen llamar, puedan
sentirse parte de un colectivo, de una nación que se re-piensa y que busca en
sus raíces, de una forma consciente, los elementos sustentadores de su
identidad y de su continuidad histórica.
Las conclusiones
han de ser parte de una elaboración
colectiva.
jtam
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