“Trabajo en el Banco Comunal, estoy floreciendo,
abriéndome al campo de la
cultura… la cultura no es solamente
música, es todo, es el niño, es el espacio… somos arquitectos de la cultura”
(Una participante de la mesa Cultura e Identidad
Local, Caroní)
REFLEXIONES ACERCA DEL SEGUNDO CONGRESO NACIONAL DE LA CULTURA EN EL ESTADO BOLÍVAR (2010)
Aún
cuando no se cuenta con los datos
precisos de cada uno de los Municipios en general y de cada una de las mesas en
específico, cuestión sobre la cual no hay explicación aparente, podemos
adelantar algunas conclusiones basadas, principalmente, en información oral
proveniente de las mesas en que las que participé y la de los coordinadores y
asistentes que participaron en dicho congreso, destacando que, habiendo un
acuerdo de entregar digitalizado tanto las asistencias como las conclusiones de
las mesas de trabajo, esto no ha ocurrido en su totalidad. Por lo tanto este
análisis está basado principalmente en impresiones personales a partir de la
información antes señalada.
PUNTOS A DESARROLLAR.
1. Los
Municipios alcanzados y EL CASO CIUDAD BOLÍVAR.
El Gabinete
pudo llevar el congreso a 8 municipios de un total de 11 existentes en el
estado. Situación distinta al primer
congreso que se realizó sólo en los municipios Heres y Caroní. Esto permitió
que muchas de las mesas contaran con la participación de personas que aún no estando ligadas a organismos o instancias
denominadas “culturales” pudieron incluirse directa y activamente en las
discusiones y propuestas.
La
convocatoria se realizó a través de activadores, facilitadores y los propios
coordinadores y asistentes de las correspondientes plataformas. Debe
destacarse, de igual modo, el papel que desempeñaron los funcionarios de
alcaldías ligados a las secretarías y direcciones de cultura. Además también se
informó por medios impresos y audiovisuales con cierta anticipación acerca del
evento del Congreso. A diferencia del año anterior, esta vez no se trabajó con
inscripciones previas. Creemos que la presencia del ministerio en estas
localidades, esta vez convocando y participando en el congreso ha servido para
fortalecer esta presencia y acompañamiento a personas o grupos que trabajan en
el campo de la cultura, especialmente a ese universo humano individual y grupal
emergente en este proceso que no tenía cabida en un mundo en el cual sólo se
reconocía un concepto de cultura muy ligado a “expresión artísticas”,
“artistas”, ”shows” ”escenarios”, etc. De todos modos, entendemos que este
concepto de la cultura y del trabajo cultural todavía podría considerarse como
un “lastre” que impide el surgimiento de otras dimensiones de la cultura:
creadores individuales, músicos de áreas campesinas, manifestaciones
(litúrgicas y religiosidad populares), manifestaciones mágico religiosas,
tecnologías apropiadas producto de legados indígenas, sanación y sanadores
populares, parteras, cuentos, leyendas, etc., y de otros procesos ligados a la cotidianidad
de cualquier ciudadano que existen, se manifiestan , transmiten pero que aún no se asumen como expresiones de la cultura:
mecanismos socioeconómicos y culturales tales como la cayapa, constructores del
barro, artes de pesca, etc..
Estas ideas
que parecen ser parte de los éxitos del II Congreso, contrastan con la
situación vivida el último día del Congreso en Ciudad Bolívar, el cual hubo de
suspenderse por la escasa o nula presencia de participantes. Cabe destacar que
para una reunión que se abriría a las 8 de la mañana, sólo llegaron dos
personas alrededor de las 10 de la mañana y, cerca de las once, otras tres.
El gabinete
ha intentado dar una explicación a esta situación pero hemos sido incapaces de
dárnosla.
2. LA COMPOSICIÓN
POPULAR : Presencia de Consejos Comunales
Originalmente
la convocatoria al II Congreso parecía estar dirigida al “mundo artístico” y de
los “trabajadores culturales” de las localidades, quedando así un buen número
de personas excluidas de éste por no tener o poseer ese tipo de actitudes que les permitiesen ser parte del universo
convocado o simplemente por no haber participado nunca en un ámbito que
tradicionalmente ha sido considerado como elitesco.
En un
sentido general, en el caso del estado Bolívar, se abrieron las puertas tanto a
aquellas personas que son reconocidos artistas de los municipios, como a
aquellos que tienen inquietudes respecto al tema de la cultura y que la ven
como parte importante de sus historias, identidades y de la conformación del proceso revolucionario. Ha de
destacarse que en las mesas de Cultura e Identidad Local, la mayor parte de las
conclusiones están relacionadas con un fuerte llamado de atención a la
participación, tanto de las personas que son parte integrantes de esos consejos
comunales (comités de cultura), como de activadores de la Misión Cultura , de
docentes “culturales” de las escuelas y otras personas ligadas al estado
(funcionarios) para que funjan como animadores o facilitadores de los procesos
de conformación de dichos consejos y sus respectivos comités de cultura.
La presencia
de personas ligadas a los consejos comunales se encontró principalmente en las
mesas de Cultura e Identidad Local y Docencia e Investigación, por ser éstos,
temas de amplia participación y de dominio cotidiano en las actividades que se
realizan comunitariamente: Historias Locales, Historias de Vida, levantamientos
planimétricos de la comunidad, diagnósticos comunitarios, determinación
colectiva del patrimonio cultural de las comunidades, etc. Todos estos temas están además, indisolublemente ligados, al nivel de
discusiones políticas presentes entre estos actores o sujetos sociales y que
son parte también, y muy importante, de la discusión local sobre el tema de la Reforma a la constitución
nacional.
La idea de
redes se perfiló concretamente cuando se determinó o asoció que en la mayor
parte de las Misiones se solicita o se pide la investigación sobre la historia
local o memoria histórica de las comunidades, y se planteó que estas
investigaciones o trabajos sean conocidos por todas las comunidades, por todos
los habitantes y que, además, estas historias locales sean parte de la
enseñanza (currículo) que reciban los niños en sus escuelas. Dicho de otro
modo, la propuesta es que se concrete la idea de que las
historias locales deben formar parte de las bibliotecas básicas de los consejos
comunales a través de redes que permitan o posibiliten el flujo de esta
información a todos los consejos comunales existentes en el país. Se hizo evidente en la discusión la importancia del
acompañamiento institucional, en este caso como parte de los procesos de
trabajo de la Misión
Cultura , Plataforma del Libro y del Patrimonio, no
desconociendo que otras plataformas también trabajan o se relacionan con estos
temas. La cultura, por lo tanto, fue asumida en la mesa de trabajo como un
elemento identitario local y dinamizador de los procesos de consolidación de
los poderes locales.
El tema de
la cultura ya no es privativo de una cierta clase de intelectuales o artistas o
creadores, es un tema en el que toda la
comunidad tiene que ver, es sujeto y es responsable. Obviamente, el estado
también lo es. No estuvo ajeno a las discusiones grupales la mención a algunos
de los artículos que forman parte de la reforma constitucional, principalmente
el artículo 100 que aparece directamente ligado al quehacer cultural como
fenómeno y a la situación social de los “hacedores de cultura” y la
responsabilidad del estado para con ellos. (Creo que este concepto, el de
“hacedor cultural” debería ser analizado y redefinido por no corresponder con la
concepción institucional de cultura, nos parece un concepto excluyente dado que
todo ser humano es un “hacedor cultural” tan sólo por interactuar en el marco
de una sociedad concreta.
3. ESTABLECIMIENTO
DE RELACIONES DE TRABAJO: Alcaldías y Casas de la Cultura.
Una de las
mesas propuestas por nuestro gabinete fue la llamada “Casas de la Cultura ”. Objetivamente
esa mesa no tuvo participación alguna y aquellos que llegaron prefirieron
sumarse a la mesa de Cultura e Identidad Local, porque ya se asume que el
funcionamiento de estas casas de la cultura, antiguos cotos de caza de recursos
de determinadas personas o grupos, ahora están ligadas a los consejos comunales
y sus procesos locales.
La gente reconoce el valor de estos recintos, como espacios físicos en los que se pueden realizar cursos, talleres
y que posibilitan la exhibición de determinadas manifestaciones artísticas. Se
reconoce el estado de abandono estructural y presupuestario en que viven, ante
esta situación se plantean determinadas
acciones que apuntan a “recuperar y apropiarse de las casas de la cultura” para
hacerlas funcionales nuevamente, pero con una visión más amplia e incluyente.
Prueba de
ello fue el desarrollo del II Congreso, durante el cual casi todas las mesas y
sus correspondientes jornadas de discusión, en los municipios en que
trabajamos, funcionaron en las Casas de la Cultura , salvo en el caso de Caicara del Orinoco
porque la estructura de la Casa
de la Cultura
se encuentra en un estado de deterioro tal que no permite ninguna actividad en
ese lugar. En este caso existe la idea de recuperar la casa de la Cultura “Amalivaca” para
entregársela al movimiento cultural de dicha ciudad.
Una de los principales “sugerencias” del ministerio al gabinete local es
el articularse con los “poderes locales”, en este caso estamos hablando de las
Alcaldías de los municipios donde trabajamos. En casi todos los municipios las
Alcaldías formaron parte del proceso de convocatoria, participación y aportes
de algunos recursos para la realización del II Congreso Nacional de la Cultura. Las alcaldías que
participaron en el congreso fueron: Municipio Cedeño, Municipio Sucre,
Municipio Padre Chien y Piar, Gran Sabana, Roscio, Callao y Sifontes. En Caroní
y Heres las alcaldías no participaron como tales, en el Caso de Caroní porque
no se consideró necesario establecer dicha vinculación dado que la Casa de la Cultura apoyó la
realización del Congreso. En lo que se refiere a Heres deberá ser enunciado por
los responsables de la realización del congreso en ese municipio.
4. LA
CONCEPTUALIZACIÓN.
Destacamos, nuevamente, como positivo, la ruptura del paradigma de la
cultura como sinónimo de conocimientos o de Bellas Artes. Es un proceso al cual
bastante tiempo se la ha dedicado desde las diferentes plataformas en talleres,
encuentros, cultura en curso y otras acciones o programas que se realizan. Este
esfuerzo ve algunos resultados aún cuando las políticas culturales estadales (locales)
y la participación de “artistas” actúan contra este concepto emergente de
cultura, el cual no es nuevo, pero su puesta en práctica o como su manejo como propuesta
social de identidad no hubiese sido posible en otro espacio político que no sea
el del proceso revolucionario.
La manifestación cuantitativa de esto se observa en el hecho de que
alrededor del 25% de los participantes en el Congreso en el estado Bolívar, se
inscribieron en las mesas de Cultura e Identidad Local, Docencia e
Investigación y Niño y Expresión Artística, mesas de discusión que no
correspondían a una expresión artística definida o al interés en un arte en
particular. Por lo tanto, estamos hablando de un proceso de sensibilización
respecto a la identidad cultural, la diversidad cultural, patrimonio cultural,
procesos migratorios y otros fenómenos sociales que llevan consigo, obviamente,
una marcada dimensión de aspectos culturales y que han sido parte de la
resistencia cultural y consolidación de
nuestras comunidades. Aún cuando una de las críticas que se hace regularmente a
las comunidades o personas es su apatía y hablamos de los procesos de transculturización
que golpean nuestras comunidades, no podemos dejar afuera de este breve
análisis que la resistencia cultural, en este caso, pasiva, aún siendo un
proceso inorgánico, ha permitido la sobrevivencia y transmisión de
determinados legados que son comunitariamente valorados, a tal punto, que en el día de hoy forman
parte del inventario de patrimonio cultural de los municipios y, por extensión,
de la nación.
5. LAS
REDES: “Con que se come eso”…
¡con organización
y conciencia!
Del trabajo de las mesas se desprenden algunos de los tópicos de
análisis que destacamos en este escrito,
dado que están relacionados con los diagnósticos o propuestas planteado en este
II Congreso. Las ideas:
Ante
cualquier llamado o convocatoria de organismos del estado, la primera idea con
la que se asocia es la posibilidad de conseguir recursos.
De allí que los diagnósticos que entregaban
una visión catastrófica del estado de las instituciones culturales o quehaceres
culturales se repitieron, considerando entre las causas fundamentales de estas
situaciones que el estado no llega o no cubre todas las demandas. Poco a poco,
este criterio fue cambiando, producto de las mismas discusiones, personas y grupos comenzaron a percibirse en
un estado permanente de trabajo, el cual requiere de recursos, pero que también
existen variadas potencialidades que van desde la capacidad de generar algunos
productos (procesos productivos), hacer trabajos
comunitarios, realizar acciones formativas con las comunidades, asumiéndose
como parte de la comunidad, algunos, y otros considerando los espacios locales
como espacios naturales.
La red y la red de redes serviría, entonces
para establecer un flujo dinámico, horizontal y actualizado de información
general y específica relacionada con las especificidades de cada red y sus
intereses. Al mismo tiempo la formalización de dichas redes servirían para
crear vínculos formales, expeditos y válidos ante dos poderes que están o
estarían íntimamente relacionados con ellas: Consejos Comunales (Comités de Cultura)
y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Al congreso, decíamos asistieron personas
naturales y personas que representaban a instituciones u organizaciones algunas
ligadas al poder popular local y otras relacionadas con instituciones tales
como grupos de teatro, agrupaciones de artistas, danza, comunicadores
populares, etc. El concepto de redes, planteado, no fue “novedad” para muchos
de los participantes dado que existe un
conocimiento y experiencia previa sobre el funcionamiento de este tipo de
organización o estructuración del trabajo comunitario. Los artistas o personas
ligadas al quehacer cultural institucional manifestaban que ellos hacía años
trabajaban en redes, tanto para la “prestación de servicios” intra grupos, como
para realización de trabajos que ameritaban recursos que ellos o el grupo no
poseía, específicamente fue planteado por artistas ligados a escenarios
formales. Conseguir un sonido, un grupo musical de apoyo, un espacio o
escenario donde presentarse, movilización, etc. La crítica a estas redes era
que se constituyeron en grupos o relaciones cerradas donde no existía cabida
para otras personas o grupos similares (se basaban fundamentalmente en la
competencia por el recurso o el manejo del contacto o “palanca”).
Esta vez se abrió el espacio a la
posibilidad de crear nuevas redes cuyo fuerte sería seguir manteniendo la
experiencia anterior de estas organizaciones pero con la posibilidad de
relacionarse, bajo otros parámetros, con el estado, en este caso el Ministerio
del Poder Popular para la
Cultura.
Las personas u organizaciones que no
estaban relacionadas con “la cultura”, tenían conocimiento del uso y manejo de
redes proveniente de sus experiencias como grupos de salud, esfuerzos de
cooperativas, grupos de mujeres o constitución de consejos comunales, etc. En el caso de Upata se constituyó una red que
se llamó: “Red Musical Comunitaria Piar”, esto originó una breve discusión dado
que se creyó que podría ser una instancia de organización cerrada o única,
pero, el mismo ejemplo sirvió para clarificar que las personas u organizaciones
pueden relacionarse a través de pequeñas redes locales y al mismo tiempo
constituir grandes redes regionales o nacionales siempre obedeciendo a los
intereses comunes que las originaron. Cada persona o institución es un punto
más de ese tejido organizativo llamado red, la creación de alguna de ellas no
cierra la posibilidad de constitución de otras nuevas, las que finalmente van a
estar comunicadas entre sí. Similar situación se vivió en Caicara del Orinoco
en que se constituyó una red relacionada con la Casa de la Cultura. En el caso de Caroní, al menos tres
mesas quedaron en un acuerdo previo de reunirse en días posteriores para
definir su situación en torno a la constitución de sus redes.
De
todas las visiones respecto al trabajo en redes, dos de ellas se manifestaron
con mayor intensidad. La primera, que contó con menos apoyo, fue la de: “nos
constituimos en red y esperamos que bajen los recursos lo más rápidamente para
seguir trabajando”. La segunda está relacionada con la visión de la
constitución de redes por grupos de intereses similares también con objetivos
de “sobrevivencia económica”, pero al mismo tiempo abriéndose como
dinamizadores de trabajos comunitarios, intercambio de conocimientos y
materiales, conformación de grupos de formación en las comunidades y a partir
de los comités de cultura de sus correspondientes consejos comunales. Este es
un discurso que hasta la realización de este congreso no
había tenido una trascendencia como la que se manifestó entre los asistentes,
asumimos que está relacionado con el conocimiento existente de la relación de
los “grupos culturales” y los consejos comunales, primeros y legítimos actores
del poder político local, esto es válido, también en lo que se refiere a las
Casas de la Cultura.
“Yo no sé de
dónde salió la idea de que el arte puede subsistir sin recursos, el arte y los
artistas necesitamos recursos porque somos la vanguardia del proceso. Dicen
que se hizo una mesa para tratar el tema de la investigación de las historias
locales, yo digo, ¿quién va a investigar en Campo Rojo? ¿Qué tiene Campo Rojo
digno de ser investigado?
Lo que pasa es que me quieren entubar la cultura”
Un artista comentando el II Congreso Nacional de la Cultura
De las propuestas indicadas anteriormente,
agregamos, a este análisis una necesidad planteada por las mesas, antes de
constituirse en redes, y que es la realización de un inventario de personas,
saberes, estructuras y capacidades que tengan esas comunidades organizadas o en
organización, léase, consejos comunales. Este inventario posibilitaría la
formalización de las redes a niveles locales una vez definidos sus ámbitos:
teatro, danza, cine, investigación, formación, patrimonio, investigación local,
capacitación para la elaboración de proyectos “culturales”, etc. Esta
posición tiende a excluir las redes
conformadas, propiciadas o “controladas” por aquellas personas que son
reconocidas dentro del campo cultural (artístico), y en los municipios y que
son consideradas como “las elites”.
Entonces, si
estamos frente a un proceso de constitución de redes, actividad o forma de
relacionarse ya conocida y experimentada exitosamente por algunas personas y
organizaciones, el trabajo de las plataformas debería orientarse a apoyar la
constitución de estas redes, similar al trabajo de sensibilización que se
realiza en cultura en curso, hacia “la gente” y consejos comunales, con el propósito
de generar conocimientos que orienten en la toma decisiones a esos dirigentes
populares al momento de considerar la cultura como una necesidad concreta de la
comunidad en la elaboración de planes y programas de desarrollo local.
Estaríamos, entonces, frente a una situación de reciprocidad en que
las organizaciones y “actores culturales” comprometidos con los procesos de
construcción de conocimiento en las comunidades y en las organizaciones
populares, reconocen como una instancia válida la constitución de redes, porque
ya las conocen y han resultado, considerándolas, a estas redes, como medios
legítimos y validados. Situación similar debería estar afectando a las Casas de
la Cultura ,
éstos espacios que siempre fueron consideramos como exclusivos para algunos
grupos y personas, hoy depende su sobrevivencia, del grado de relación y papel
que puedan cumplir en los planes de los consejos comunales, en el marco de los
espacios geográficos donde están enclavadas. Del mismo modo, se intentará
romper con la idea de que los únicos espacios para desarrollar las actividades
consideradas como “culturales” son algunos escenarios ya institucionalizados
que acaparan todas o gran parte de las actividades culturales que se realizan
generando una escala de poderes que en nada beneficia el acceso y le da supremacía a “los
de siempre”, coartando la participación activa y protagónica de TODA la gente.
La creación de redes es vista positivamente en cuanto al flujo de
información que correría a través de ellas, tanto en lo que se refiere a
posibilidades de convenios entre grupos o personas, como también porque
permitiría una fluidez de información que, a su vez, permitiría un contacto
permanente y veraz con instituciones encargadas de apoyar o acompañar grupos y sus
proyectos culturales comunitarios.
Cabe destacar, según lo escuchado, que las redes también han sido un
elemento fundamental de lo que denominamos como formas culturales de
resistencia. Mucho del legado conocido en la actualidad ha podido mantenerse,
transmitirse y consolidarse a través de estas redes, pero sin que éstas sean
parte de un proceso de reflexión, son mecanismos sociales que se dan en la
cotidianidad, que existen, pero sobre el cual no pensamos o no le damos la
categoría de orgánicas. Del mismo modo, estas redes han sido “aprovechadas” por
el capitalismo, o las formas capitalistas de producción donde el “beneficio” se
obtiene a través del manejo de las redes. Por ejemplo, redes de artesanos,
redes de producción de alimentos de formas artesanales, redes de medicina
tradicional, redes de venta y distribución de productos. Incluso podríamos
referirnos a los grandes volúmenes de dinero que se generan a partir de
sistemas de redes tales como las de productos Anway, que se basa en el
conocimiento de la gente de todas sus conexiones familiares, amistades,
trabajos, sociales, en otras palabras.
El reflexionar, plantearse y asumir las redes como una forma de
organización supra individual y supra grupal y además “controlarla”
significaría fortalecer el poder popular local y romper con las ideas de
atomización social, competencia, egoísmo y pasividad a que han sido o hemos
sido sujetos por decenas de años.
6. LA NECESIDAD DE SEGUIMIENTO Y APOYO: el rol de
los gabinetes.
Finalmente, se ha abierto un espacio de reflexión, concertación, acción
y vinculación formal en el cual las
organizaciones culturales, personas ligadas al quehacer cultural y personas
ligadas al emergente poder popular local, pueden encontrarse con objetivos
claros y precisos respecto al campo de la cultura y sus proyectos, dado que no
están separados de la realización o ejecución de otro tipo de proyectos
comunitarios.
Quizás cada
proyecto comunitario deba acompañarse con acciones que refuercen y fortalezcan
valores y actitudes tales como: La tolerancia, la solidaridad, la visión
orgánica de la sociedad, la democracia, el diálogo de saberes.
Esta apertura ha de ser acompañada desde nuestro ministerio como,
también, desde las Alcaldías y las correspondientes gobernaciones. Debería ser rol de los gabinetes y respectivos
coordinadores, y de cualquier otra persona ligada a los trabajos del ministerio
el ser un facilitador de este proceso que
estaría marcando el inicio de una nueva
época de relaciones entre los “hacedores culturales”, poder local y estado
nacional. Además que se comienza a reconocer el saber popular, a los portadores
patrimoniales, los creadores individuales también como parte integrantes del
universo cultural comunitario, local, regional y nacional, rompiéndose el cerco
conceptual de confundir la cultura con determinados grupos o personas.
(Comentarios realizados por J.T. Águila, Plataforma
Patrimonio a partir de notas tomadas en mesas de los municipios Caroní, Piar,
Padre Chien, Sucre , y lectura de materiales provenientes de Municipios tales
como: Cedeño, Raúl Leoni y Gran Sabana .
No se cumplió con el acuerdo de entregar los datos
digitalizados y ordenados para proceder a su análisis.
Primer esbozo leído por Alejandro, Plataforma de
Cine, de cuya información, al igual que de lo entregado por Carlos Yusti
(Plataforma del Libro) saqué algunos
datos que forman parte de estos comentarios. Texto leído y con aportes de
Gabriela Alvarado C.).
JTAM/jtam/gac
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